BEATO JUAN SUGAR
16 de julio
1604 d.C.
En
Warwick en Inglaterra, beatos Juan Sugar, sacerdote, y Roberto
Grissold, mártires, que, condenados bajo el rey Jacobo I, uno
por haber entrado en Inglaterra como sacerdote, el otro por ayudarle,
alcanzaron después de duras torturas la palma del martirio.
Juan Sugar nació
en Wambourne, en el condado de Stafford, en el seno de una familia
acomodada, de religión protestante, y fue educado en Oxford, en
el Merton College. Era persona muy religiosa y esto le llevó a
hacerse ministro anglicano, ejercitando su ministerio en Cannock, en el
mismo condado de Stafford. No se conoce por qué pasos y por
medio de qué personas llegó a la religión
católica, pero es un hecho que abandonó su ministerio, se
hizo católico y marchó a Douai a estudiar, donde fue
ordenado sacerdote y enviado en 1601 a la misión inglesa.
Trabajó por los condados de Warwick, Stafford, Wigorne, etc. Era
un hombre de gran pureza e inocencia, manso y humilde, afanoso en
socorrer a los pobres y mostrar con todos una gran caridad.
Fue arrestado en 1603 junto con Roberto Grissold cuando iban de camino
a Rowington, en el condado de Warwick, y fueron encarcelados. El juez
Kingsmill, lo condenó a muerte por ser sacerdote procedente de
un seminario del continente y haber entrado en el reino inglés
contra la ley que lo prohibía. Pidió a Dios que perdonase
al juez y a todos los que lo habían perseguido y arrestado. Fue
ahorcado y descuartizado.